Mermelada de fresa casera receta

MERMELADA DE FRESA CASERA RECETA FÁCIL

Si te encanta disfrutar de sabores naturales y auténticos, esta receta casera de mermelada de fresa es perfecta para ti.

Con solo tres ingredientes y un proceso sencillo, podrás preparar una mermelada deliciosa, sin conservantes y con todo el sabor de las fresas frescas.

Nada se compara con el placer de untar una tostada con una mermelada casera de fresa hecha con tus propias manos y con ingredientes naturales.

Además, al hacerla en casa, puedes controlar el nivel de dulzor y asegurarte de que sea 100% saludable.

Sigue el paso a paso de esta receta casera de mermelada de fresa y disfruta de un acompañamiento perfecto para desayunos, postres o incluso para combinar con quesos y yogures.

Te sorprenderá lo fácil y rica que queda.

INGREDIENTES DE LA RECETA

  • 1 kg de fresas frescas
  • 500 g de azúcar
  • 1 limón (zumo)

PREPARACIÓN DE LA RECETA DE MERMELADA DE FRESA CASERA

Lava bien las fresas, quítales el rabito y córtalas en trozos pequeños.

En un bol grande, mezcla las fresas con el azúcar y el zumo de limón.

Déjalas reposar al menos 1 hora (o toda la noche en la nevera) para que suelten su jugo.

Pon la mezcla en una olla a fuego medio-alto y remueve hasta que el azúcar se disuelva por completo.

Cuando comience a hervir, baja el fuego y deja cocinar unos 40-50 minutos, removiendo de vez en cuando para que no se pegue.

Para saber si la mermelada está lista, pon una cucharadita en un plato frío y pásale el dedo.

Si la mezcla se arruga y no fluye rápidamente, está en su punto.

Vierte la mermelada caliente en frascos de vidrio esterilizados, ciérralos bien y colócalos boca abajo hasta que se enfríen.

Esto creará vacío y ayudará a su conservación.

Puedes guardarla en la nevera si la vas a consumir en poco tiempo o en la despensa si has hecho el proceso de vacío correctamente.

Esta mermelada es perfecta para tostadas, yogures, postres o incluso para acompañar quesos.

✅ Consejos para una mermelada de fresa casera espectacular

  • 1. Escoge fresas maduras y firmes
    Las fresas maduras aportan más sabor y jugosidad, pero que no estén demasiado blandas para evitar una textura demasiado líquida.
  • 2. Reposo previo
    Dejar reposar la mezcla de fresas, azúcar y limón al menos una hora o toda la noche mejora la extracción de jugos y potencia el sabor.
  • 3. Cocción controlada
    Cocina a fuego medio-bajo para evitar que se queme o se pegue, removiendo de vez en cuando.
  • 4. Prueba del punto de gel
    El truco del plato frío es infalible para saber cuándo está lista.
  • 5. Esteriliza bien los frascos
    Para asegurar una buena conservación y evitar que se estropee.

🌿 Variantes para darle un toque especial

  • Mermelada con vainilla
    Añade una vaina de vainilla o extracto durante la cocción para un aroma más complejo.
  • Con frutas mixtas
    Mezcla fresas con frambuesas o moras para una mermelada más rica y colorida.
  • Menos azúcar
    Puedes reducir el azúcar para una versión menos dulce, pero ten en cuenta que afecta la conservación.
  • Mermelada con especias
    Añade canela en rama o un poco de jengibre rallado para un sabor diferente y otoñal.
  • Mermelada light
    Usa gelificante para mermeladas y edulcorante si quieres una opción más ligera.

🔥 Trucos para un acabado profesional

  • Eliminar la espuma
    Durante la cocción, retira la espuma que se forma en la superficie para que la mermelada quede más clara.
  • Textura más rústica
    Si prefieres trozos más grandes, tritura solo una parte de la mezcla y mezcla con el resto sin triturar.
  • Enfriar boca abajo
    Colocar los frascos boca abajo ayuda a crear vacío y mejorar la conservación.
  • Guardar en la despensa
    Si haces el vacío correctamente, la mermelada puede durar varios meses sin refrigerar.